Salud Ocular

Los mecanismos de la visión son complejos y no están desligados de los cambios circulatorios o vasculares, ya que la retina es una estructura muy activa metabólicamente y consume gran cantidad de oxígeno de la sangre que le llega. Por esta razón, no hay que olvidar que todos los cambios vasculares influyen definitivamente en la visión, de modo que los cambios de tensión o la cantidad de flujo sanguíneo que llega al ojo determinan una mejor o peor visión.

Entre las patologías más comunes que nos podemos encontrar están:

Retinopatía Diabética

En España se estima que un 5 a 10 % de la población general es diabética, de los cuales la mitad no ha sido diagnosticada, y el 60 % de ellos tienen alguna manifestación ocular de su diabetes. Por eso, toma suma importancia la exploración de retina para su detección precoz y posterior tratamiento de control glucémico.

 

Respecto a la Diabetes Tipo II, aproximadamente el 90% de la población diabética, frecuentemente empieza a manifestarla después de los 40 años y se suele dar en adultos con sobrepeso, en los cuales su insulina ha dejado de ser efectiva siendo asintomáticos, por lo que pueden pasar sin ser diagnosticados durante muchos años. Debido a ello, es relativamente frecuente que los optometristas formados en exploraciones de retina sean los que detecten la Diabetes Tipo II.

 

No hay que olvidar que ser diabético implica tener 25 veces más riesgo de tener ceguera que los no diabéticos, por este motivo, es esencial un diagnóstico precoz y tratamiento oportuno para disminuir el riesgo de contraer ceguera.

Glaucoma

Aunque existen diferentes tipos de glaucomas, el más común es el glaucoma primario de ángulo abierto (GPAA), que representa el 50 a 80% de todos los tipos de glaucoma. Esta patología suele pasar desapercibida hasta estadios muy avanzados ya que provoca pérdida de campo visual desde la periferia al centro del mismo y se va agravando con el paso del tiempo. Es la segunda causa de ceguera en el mundo y se estima que en nuestro país el 50 % de los que la padecen desconocen que la tienen.

 

Aunque en ocasiones esta patología se asocia directamente con la presión ocular, hay que decir que dicha presión representa un factor de riesgo muy importante, pero no tiene un relación directa ya que podemos encontrar glaucomas que cursan con presiones oculares normales, llamados normotensivos y, de manera contraria, tener hipertensión ocular y no padecer glaucoma. Es por ello que la exploración de la cabeza del nervio óptico de la retina, junto con la campimetría, constituye la técnica más sensible para la detección precoz del glaucoma.

 

De nuevo se hace esencial la detección precoz de dicha patología para disminuir el factor de riesgo de contraer ceguera ya que, como hemos dicho antes, suele pasar desapercibida y la edad, a partir de 45 años, representa un factor de riesgo importante.

Degeneración Macular Asociada a la Edad (DMAE)

La DMAE constituye la causa más frecuente de pérdida de visión central grave en pacientes mayores de 50 años. Se trata de una enfermedad bilateral aunque raramente es simétrica y el riesgo de padecerla aumenta con el paso del tiempo.

 

Otros factores de riesgo asociados a padecer dicha enfermedad son:
antecedentes familiares positivos, tabaquismo, hipertensión, enfermedades cardiovasculares, sexo femenino o color claro del iris.

 

Además de la radiación ultravioleta, la luz azul, que es la luz comprendida entre 400 y 440 nm. y que forma parte de nuestro espectro visible, el cual llega a la retina para comenzar el proceso fotoquímico de la percepción visual, se considera también un factor de riesgo para desarrollar dicha enfermedad (Snodderly 1995).

 

En ese sentido, la detección temprana para instaurar el tratamiento oportuno, que generalmente suele ser eliminación del consumo de tabaco, control de la tensión y el azúcar, antioxidantes, luteína y filtros ultravioleta y luz azul, es esencial para controlar la evolución de dicha patología.

 

Es por ello, que para la exploración de la retina y nervio óptico, nuestro centro cuenta con la ayuda de un Tomógrafo de Coherencia Óptica (OCT), el cual nos permite, no sólo analizar la retina desde una imagen plana, sino que además podemos valorar cualquier anomalía que se esté produciendo dentro de las distintas capas de la misma sin que esté manifestándose en superficie, para así poder obtener una detección lo más pronta posible de dicha anomalía.

 

Además, cuenta con un analizador de la capa de fibras nerviosas, el cual es otra herramienta muy importante para la detección precoz del glaucoma junto con la observación directa de la cabeza del nervio óptico.
En Centro Óptico San Bartolomé nos preocupamos por su salud ocular. Le esperamos en El Aljarafe.