Control de miopía

La miopía es el problema visual más común en el mundo y se ha convertido en una preocupación debido a su mayor prevalencia y rápida progresión. Al día de hoy afecta más de un cuarto de la población mundial y se espera que pueda llegar a alcanzar un 50 % para el 2050. La miopía afecta a las poblaciones más jóvenes de todo el mundo, con especial incidencia en los países asiáticos más desarrollados, como por ejemplo Singapur o Corea del Sur donde la prevalencia en los jóvenes y jóvenes adultos alcanza valores en torno al 90 %.

 

Hoy en día, la miopía es la primera causa mundial de baja visión y ser miope de más de 5 dioptrías supone incrementar con el tiempo la posibilidad de desarrollar distintos tipos de patología ocular, tales como: cuatro veces más probabilidades de tener desprendimiento de retina, tres veces más de padecer glaucoma o dos veces más de tener cataratas.

 

Los factores de riesgo para la aparición y progresión de miopía se pueden dividir básicamente en dos grupos; genéticos y funcionales. Los primeros depende de la herencia familiar y los segundos van a depender de una serie de factores ocupacionales, ambientales, alimenticios y ópticos.

 

Por ello, conocidos los distintos componentes que están influyendo en el desarrollo de la misma, podemos actuar utilizando distintos métodos ópticos, no ópticos y de entrenamiento visual, o la combinación de los mismos, para así programar una estrategia general que contenga el avance de dicha miopía.

 

Actualmente hay numerosos estudios, con buen grado de evidencia científica, que avalan que ahora sí podemos actuar sobre el avance de miopía. La ortoqueratología (Orto-K) es el método que hoy acumula mayor grado de evidencia científica en cuanto a su eficacia (50% de freno al menos de promedio ), aunque también hay diseños de lentes de contacto blandas de porte diurno que proporcionan gran eficacia en el control de miopía (en torno al 40%).

 

En Centro Óptico San Bartolomé realizamos un efectivo tratamiento de la miopía. Visítenos en El Aljarafe.

Ortoqueratología

Ortoqueratología u Orto-k es la modificación programada de la córnea con el objetivo de mejorar la visión sin compensación óptica. La Orto-k se realiza con lentillas especiales que se usan mientras se duerme y permiten una visión nítida, sin gafas ni lentillas, durante el día.

 

La Orto-k tiene su origen en los años 60, cuando se descubrió que las lentes de contacto modificaban la curvatura corneal y por ello la graduación.

 

Desde hace más de 10 años las nuevas tecnologías han permitido tratar eficazmente miopías más altas que en los inicios, mediante avances como la topografía corneal o el diseño y la fabricación de lentes con geometrías antes imposibles. En este sentido, actualmente se puede tratar la hipermetropía y el astigmatismo.

 

Además, el uso de los nuevos materiales hiperpermeables al oxígeno han hecho posible su uso nocturno de forma segura.

¿A quién le interesa la Orto-K?

El objetivo principal de la Orto-k es ver libremente sin gafas ni lentes de contacto durante el día. La libertad con respecto a una ayuda óptica es ideal para practicar deportes. Todas aquellas personas que trabajan en ambientes de polvo o con suciedad encuentran muy molestas las gafas o las lentillas. Además, todas aquellas profesiones que precisan de una buena visión sin gafas pueden recibir una ayuda de la Orto-K.

Control de la miopía

El principal problema en niños y adolescentes es el progreso de la condición. Las lentes de Orto-k han mostrado un efecto de freno o control de la progresión. Es por ello que la principal indicación de la orto-k en un niño miope tiene como objetivo contener el progreso de la miopía. Esto es de alta importancia ya que, a medida que la graduación aumenta, también lo hace la posibilidad de padecer enfermedades oculares asociadas a la miopía.

¿A quién se dirige?

El procedimiento funciona muy bien en ametropías (miopía e hipermetropía) bajas y moderadas asociadas o no a astigmatismos bajos. Graduaciones superiores, pueden ser corregidas dependiendo de las características corneales o la respuesta de la córnea en sí misma.

Existen diversos factores individuales que obligan a realizar una valoración de la viabilidad en cada caso.

Proceso

En primer lugar se realiza una evaluación de la salud ocular y de las características de la geometría corneal. En caso que todo sea adecuado, se inicia lo que se conoce como test de viabilidad.​ El test se realiza durmiendo una noche con las lentes una vez realizada su adaptación.

 

Una vez que el paciente ha mostrado una respuesta apropiada a la prueba inicial, empezará a usar las lentes en un programa regular cada noche. Durante los tres primeros días la corrección de la visión puede no ser suficiente para ver bien; en ese caso, se pueden utilizar lentes desechables durante el día. Después de una semana. la visión se normaliza y se puede ver bien todo el día. Dependiendo del caso, se requieren varios pares de lentillas para obtener el resultado deseado.

 

Posteriormente, durante las primeras semanas se realizan controles periódicos y se cambian los lentes tantas veces como sea necesario.

Ventajas

– Se puede realizar en córneas delgadas, cuando la cirugía no es posible.

– Ayuda a controlar o detener la evolución de la miopía.

– El procedimiento es reversible

– Se pueden ajustar los cambios de graduación.

– Libertad visual durante el día (ni gafas ni lentillas).

– Es segura.

– Se puede realizar a cualquier edad.​